viernes, 17 de junio de 2011

A golpes?

Esta semana un artículo en El Periódico, acá en Guatemala, hizo que tanto mujeres y hombres se mostraran molestos y ofendidos en su calidad de seres humanos, al sugerir que las mujeres para no ser golpeadas, deberíamos de permanecer calladas. "Calladita, se ve más bonita" dicen.... que estupidez!

Se sugiere que las mujeres provocamos la ira de los hombres, al punto de que nos agarren a golpes; al recibirlos con insultos y regaños, cuando llegan borrachos de la calle. Y qué esperaban, caldito y cariños?

Leí algunos comentarios de hombres que piensan que las mujeres algunas veces hablamos "demasiado", que no cuidamos nuestra lengua, que provocamos con insultos y palabras hirientes que ellos nos quieran golpear.
Y yo pensaba... que acaso no puede regresar por donde vino o meterse a la habitación y esperar que la tormenta pase? Acaso no puede admitir que se equivocó y entender la molestia que causa su comportamiento? o hablar con su pareja y hacerle saber que sus palabras le hieren y que le gustaría trabajaran en eso para mejorar?

Las mujeres tenemos facilidad de palabra, la mayoría hablamos porque así es como comunicamos nuestros sentimientos y es lógico que también así nos defendamos. Pero de eso a que merezcamos ser golpeadas por hacer reclamos que consideramos justos...o a lo mejor injustos....eso es inaceptable.

He de admitir que una vez fui golpeada, por decir más de lo que debía, por no respetar. Estuve a punto de denunciarlo. No lo hice. No crea que por miedo, sino por el dolor que seguramente le hubiera causado a mi madre.

Es un evento, que no se puede superar. No tiene disculpa, y mucho menos se olvida. Las cosas a partir de ahí jamás vuelven a ser iguales.
Los golpes nos dañan física, emocional y psicológicamente. Los golpes no nos enseñan nada.
Los golpes nos humillan y nos denigran.

Las mujeres, hombres, niños, ancianos, homosexuales, lesbianas, son antes que eso...seres humanos. Merecen respeto, consideración, pero sobre todo la oportunidad de expresarse, opinar, alegar, regañar, enojarse, gritar, sin por eso merecer una golpiza.

Entiendo que las palabras suelen doler mucho más que los golpes, pero si a usted le ofende una palabra, está en la libertad y el derecho de darse la vuelta y discutir sobre el tema cuando las cosas estén más tranquilas. La violencia jamás será la solución. El maltrato deja heridas imposibles de sanar.

Yo siempre me pregunto, a usted le gustaría recibir un golpe por decir lo que siente?

A mí no.

Patricia.

3 comentarios:

  1. Que fuerte la confesión, animarse a confezarlo ha de tener bastante complicado (sólo puedo imaginarlo). Leí el artículo me pareció de las cosas más absurdas que se hayan escrito.

    No estaría de acuerdo en encasillar al hombre como el que pega y a la mujer como la que habla... ambas son situaciones que el ser humano puede controlar. Una no es excusa para la otra, estamos claros, pero es que gritarle a un borracho ha de tener muy poco sentido, sabida cuenta que hay que vivir las experiencias para entenderlas.

    Saludos

    PS. Me gusta el blog

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  2. Tiene razón, encasillar es igual de intolerante. Tanto hombres como mujeres podemos estar en uno o en otro lado del conflicto y ambos tienen el mismo derecho de ser respetados. Gracias por sus comentarios! ;)

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  3. Muy interesante tu punto de vista, lograste abarcar todas las incoherencias de ese artículo, cosa nada fácil dada la cantidad.
    Omar tocó un punto muy importante y es que gritarle a un borracho no tiene sentido. Es totalmente cierto, menos sentido tiene vivir con uno en primer lugar. En ese caso, aunque como tú dices es algo que te cambia para siempre, tú fuiste lo suficientemente fuerte para procurar que no te sucediera otra vez, y eso es lo más importante.

    Abrazos.

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